Las pérdidas continúas durante los últimos años del Casino de Mallorca, ubicado en Calvià, podrían motivar su traslado al Centro Comercial Porto Pí de Palma, donde se prevé un aumento de la plantilla de 20%.
Sin embrago, el traslado del casino, que es apoyado por los sindicatos UGT, CCOO y USO, no está exenta de polémica. La Asociación de Empresarios de Salones Recreativos de Baleares (Sareiba) considera que el cambio de ubicación del casino podría ser catastrófica para el empleo en el sector del juego en la isla, provocando la pérdida de empleo de entre unas 400 y 500 personas.